VILLARREAL
ENERO de 2001 
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Director

Juanjo Clemente Cabedo

Edita

Vila-real Comunicació i Disseny,S.L.

 

Fotografia
Jose Pascual Cabedo,Pasqual Esteller y Fernando Ferrer
Publicidad

c/ Torrehermosa, 54 Vila-real,Tel. 964-530981

 


 

REPORTAJES

Batiste Canceller Ferrer/Fernando Ferrer

APUNTES PARA UNA HISTORIA DEL MERCADO

Image holderCon la finalización del año 2000 y entrada del año 2001 y con él el comienzo de un nuevo siglo y de un nuevo milenio, nuestro mercado municipal ha entrado en una nueva fase, en una nueva época.

Y digo mercado municipal, porque sólo tenemos ese y es de propiedad municipal. Últimamente a la autoridad local y a los informadores de los medios de comunicación les ha dado por hablar de mercado central, lo cual es un error a todas luces. Últimamente a la autoridad local y a los informadores de los medios de comunicación les ha dado por hablar de mercado central, lo cual es un error a todas luces. Para que fuera "mercado central" nuestra ciudad debería contar con otras mercados que vendrían nominados como mercado de .... poniendo en estos puntos suspensivos el barrio, zona, ubicación, nombre propio, etc. Al haber varios mercados, tendría sentido y justificación apellidar como "central" al ubicado en el centro de la ciudad y ser un poco más general, "más de todos". Con la reforma que se ha llevado a cabo en el mercado, se cierra por ahora una larga historia de despropósitos y de arreglos y chapuzas para arreglar aquellos despropósitos. Ello, claro está, relacionado con la estructura que alberga el mercado, o dicho de otra forma, el recinto cerrado que alberga a vendedores y compradores.

 

VARIOS MERCADOS

El hecho de tener mercado, en el caso de nuestra Image holderciudad, nos viene dado con el mismo documento fundacional, o Carta Puebla. Las primeras referencias que se tienen de un mercado organizado las indica Benito Traver en su libro "Historia de Villarreal", pág. 294. La actual plaza de Colón, lugar de ubicación de nuestro mercado municipal, justo al lado de la iglesia arciprestal, fue cementerio hasta el año 1816. Anulado que fue este cementerio y trasladado más a menos al lugar donde hoy queda ubicado el polideportivo J. Bta. Llorens, en la calle de la Ermita, allí nació el mercado. Trasladado el cementerio, la plaza, entonces llamada de San Miguel, "adornaron este llano con un hermoso jardín; y hoy en día es una plaza despejada que sirve de mercados." Con anterioridad a lo dicho, el mercado se celebraba en lo que hoy llamamos plaza de la Vila, nuestra plaza Mayor y todavía hoy se pueden ver en la parte superior de los arcos que la forman, unos pequeños huecos de forma rectangular que atraviesan los muros, y que servían para poner allí mismo los palos que sostenían las telas o toldos para proteger del sol o de la lluvia a las mercancías y a vendedores y compradores. Volviendo al mercado de la plaza de Colón, a lo que pura y simplemente llamamos el mercado, cabe decir que durante muchos años no fue más que una explanada en la que habían plantadas acacias formando calles y un largo soportal que iba de la calle Colón hasta los muros de la calle Iglesia, para cobijo en caso de lluvia. Manuel Juan Nebot, en su libro "Villarreal siglo XX" en su página 12 dice "las mercancías se exponían en cestos, sacos y capazos, en el suelo. Algunos puestos de venta se montaban en mesas portátiles que, en verano, se completaban con un armatoste o quitasol provisto de toldo para resguardarse de los ardientes rayos solares". A este respecto, quien esto escribe guarda la piedra de mármol blanco que era la mesa de su abuela materna, que allí, en el mercado, vendía carne. Y esta mesa de mármol, en los extremos, tiene unas "ventanitas" que servían para poner los palos del citado quitasol. Llegó un día en que la autoridad municipal consideró que aquel mercado no era el que la ciudad merecía, e hizo el proyecto de construir un edificio para mercado. Comenzó a construirse en 1924 y dos años después entró en servicio. Manuel Juan en su libro ya citado, pág. 10, dice: "Era una especie de cobertizo cuadrangular, en forma de almacén de grandes proporciones, falto de estética y poco confortable. El viento y la lluvia penetraban por todas partes. Su vida no sería excesivamente larga, el 21 de noviembre de 1970 cerraría definitivamente sus puertas para ser desmantelado y dar paso a otro edificio nuevo. Cuarenta años largos prestando servicio". Mientras se derribaba este mercado tan poco confortable como inadecuado para el uso que le era propio, se habilitaron unos puestos en lo que había sido el cine de verano "El Caserío", sito en lo que hoy es la avda. Francisco Tárrega, esquina con c/ Torrehermosa, justo en la finca en cuya planta baja hoy está situada la oficina del INEM. Y se construyó el mercado que todavía hoy presta servicio. Un despropósito. Un fallo total. De líneas casi futuristas para la época, pero no apto para mercado. Alguien con muy buen humor dijo que era un edificio "perfecto" para instalar en él un museo de arte moderno, pero que como mercado era un desastre total. Para acceder a él había y hay varios escalones, un impedimento imposible de subsanar para personas mayores o minusválidos. No tenía, ni tiene, ventilación directa por ninguna parte, con lo cual el ambiente allí era asfixiante, tanto, que las puestos de verduras, frutas y hortalizas que fueron instalados en el primer piso a la semana tuvieran que bajar a la primera planta, pues lo que vendían, con el calor ambiental y el techo de plástico, antes de media mañana estaba ya cocido. El suelo se puso de losas de terrazo, que entre lo fina que era, restos líquidos y de verduras, fue motivo de caídas y accidentes de todas clases. Por otra parte, este piso no era posible lavarlo con manguera y agua a presión, con lo necesario que es esta clase de limpieza para sitios como el mercado, por ello su limpieza exigía mucho más trabajo y mayor gasto. Los despropósitos y maravillas negativas que se fueron descubriendo en el mercado nos llevarían a escribir una antología, baste decir que el sótano que se le construyó en más de una ocasión se ha inundado por la lluvia caída en grandes cantidades. La calle de la Ermita es ancha y cuando llueve lleva un caudal importante de agua. La pendiente que lleva esta calle es considerable, entre una cosa y otra, totalmente parece un barranco. Pues nadie vio el peligro y la boca de entrada al sótano fue construida justamente para que el agua del barranco entrara y además en línea recta.

EDIFICIO MULTIUSO

Image holderComo en la parte de arriba no podía pensarse en poner ni un sólo puesto de venta, se pensó en instalar en él el hogar para pensionistas y jubilados. Y los técnicos del momento dijeron que aquello no ofrecía garantías de ninguna clase para que allí se congregara un crecido número de personas. Se pensó instalar allí el conservatorio de música y nuevamente los teóricos dijeron que hacerlo era no un peligro potencial, sino latente. Más tarde, sin embargo, los técnicos no tuvieron ningún inconveniente en que aquella planta albergara los juzgados, con lo cual el edificio quedaba inhabilitado para derribarlo y construirlo de nuevo y hacerlo como Dios manda.

 

AL DÍA DE HOY

Ahora, como decía al principio, a Image holderfinales de un siglo y principios de otro, el Ayuntamiento ha acometido una reforma, parcial, pero reforma. La verdad es que se pueden hacer pocas maravillas con un edificio tal mal pensado y con tantas deficiencias y con la servidumbre de tener en su parte alta a los juzgados.Por lo que se ha podido apreciar viéndolo por fuera, ?cuando esto escribo todavía hay andamios y obreros trabajando?, la reforma está mucho mejor pensada que el edificio original. Al recinto se entra a pie plano y se le ve mucho más luminoso, antes era angosto y oscuro. Se le ve mucho mejor ventilado y es de suponer que pueda limpiarse a conciencia y no con algodones como en su versión original. ¿Tiene futuro el mercado municipal? ¿Podrá competir con la gran oferta de los supermercados grandes y pequeños? Si nos atenemos a lo que nos es conocido de otras ciudades, la capital de nuestra provincia por ejemplo, la contestación debe ser afirmativa. Pero.... Los tiempos han cambiado y el modelo de mercado tradicional, de toda la vida, hoy no nos satisface a los compradores. Si el mercado y quienes allí instalen sus puestos de venta quieren triunfar es necesario que contacten con la realidad y con las exigencias de la sociedad actual y con la de nuestro pueblo en particular. En la gran mayoría de nuestros hogares hoy trabaja tanto el marido como la mujer. Aquella imagen del ama de casa, que de buena mañana iba al mercado, hacía su compra y volvía a preparar la comida, está presente entre nosotros, pero cada vez menos. Si el mercado abre sus puertas a las ocho de la mañana y las cierra allá entre las 12 y la una, es de una lógica aplastante que en aquella casa que trabajan marido y mujer, aún queriéndolo, no pueden ir a comprar al mercado. Ya con el tiempo ni se acuerdan que existe el mercado. Luego los vendedores del mercado han de adecuar su horario a las exigencias del público y no al revés. Dotarse de teléfono para que uno pueda formular sus encargos por este medio (ya hay algunos vendedores que cuentan con este poderoso auxiliar, pero no es general). Poder encargar vía teléfono lo que se desee y que lo lleven al propio domicilio del comprador es ya práctica habitual en muchos comercios de la ciudad y debe serlo igualmente entre los comercios con puesto abierto en el mercado. La publicidad hoy es absolutamente necesaria y el mercado no puede quedarse atrás en dar a conocer sus ventajas, sus ofertas, novedades, etc. La competencia para vender hoy es feroz y todos, absolutamente todos, queremos ir a comprar donde mejor se nos atienda, mejores productos encontremos, más facilidades se nos den y a los mejores precios. La vida exige un dinamismo y una actividad que hace que nos olvidemos de la quietud, fidelidad y demás que presidían las relaciones entre comprador y vendedor hasta hace unos años.

OTROS MERCADOS

Image holderEl tema de los mercados en nuestra ciudad da mucho de si. A pesar de la extensión de este escrito, apenas si hemos entrado en aquél que es el mercado por antonomasia. Quedan por analizar los mercados de feria de los miércoles y los sábados, este último en sus dos ubicaciones, junto al mercado municipal y en la plaza del Labrador. Cabría recordar el mercado del pescado en sus dos ubicaciones, la primera en la calle Ecce Comunión, donde posteriormente estuvo Correos, la segunda en los porches, a que ya se ha hecho referencia y que servía originariamente para resguardar la lluvia cuando el mercado de la Plaza de Colón era sólo una explanada con calles sombreadas por acacias. Cabría hablar del mercado de las judías que se celebraba en estos mismos porches, antes de ubicar allí la pescadería. Este mismo mercado de las judías cambiaba de lugar los sábados, para poder montar el mercado de feria y ocupaba ambas aceras de la calle de la Ermita, entre las calles San Francisco, Vázquez de Mella y la antigua N-340. Cabría extender de los dos mercados para las judías sitos en la plaza de San Fernando y el camino de Santa Quiteria, y volviendo la vista hacia atrás, a muchos años, hablar del mercado de "la carn de moltó", el de la alfalfa y otros forrajes verdes, como alpiste, avena, cebada, remolacha, zanahoria, el de alpargatas de esparto, cuerdas de cáñamo, capazos, serones, el de palas para aventar trigo y horcas, el de utensilios par labranza, platones de naranja y árboles frutales, animales domésticos y, finalmente, el mercado de los pájaros.

 

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COMERCIANTS, EL COR DEL MERCAT

María Font Cubedo

 

Els venedors qualifiquen la reforma de l'edifici de "molt positiva"

Hem anat al mercat de Vila-real per tal de parlar amb els carnissers, verdulaires i fruiters, pescaters... per tal de saber qui són, el temps que estan treballant en aquestes professions i l'opinió que els mereix la remodelació del mercat, ja que ells són els que han de donar vida al modern edifici.

Image holder- Elisa Bort: "Estic tota la vida venent al mercat, a més els meus pares ja es dedicaven a la venda de fruita i verdura. No vaig a cap altre mercat, tan sols al de Vila-real, i m'agrada moltíssim vendre ací perquè l'ambient que hi ha m'encanta. Jo quan tinc algún mal de cap i vinc a treballar al mercat em passa en un moment. La remodelació del mercat em pareix molt bé".

 

 

Image holder- Vicenta Moliner i Yvonne Bono: "Jo estic treballant com a dependenta 12 anys, però la meua cap, Vicenta, i el seu home ja fa 30 anys que van començar i ara també són carnissers el fill i la nora. A més de vendre en el mercat tenim un altra carnisseria (Artola). El nou mercat em pareix que està bé, però haurien hagut de remodelar-lo tot i donar més llicències per a què el mercat estiguera ple. Crec que treballar al mercat central té l'avantatge de tindre el mercat ambulant de fora, ja que els dies més forts són els dimecres i dissabtes."

 

Image holder- Lorenza Martínez: "Fa uns 26 anys què estic venent fruits secs, des de que es va fer el mercat. La meua família ja treballaven com a venedors i jo vaig continuar. Vaig estar venent per distints mercats, però des de què em vaig posar ací, al de Vila-real, m'ho vaig deixar. M´agrada molt la remodelació, però jo ja no vendré al mercat nou."

 

Image holder- Conxita Amposta i Manuel Casalta: " Els meus pares ja venien carn fa uns 59 anys. A més de vendre al mercat també tenim una altra carnisseria, així que nosaltres ja no baixarem al mercat nou. Però sempre m'agradat vendre, ojalà hi haguera més ambient i l'èxit del mercat fou una realitat"

 

 

Image holder- Pasqual García Diago: "Estic venent formatge des de l'any 1973, des de què es va construir. La meua difunta dona i els meus sogres ja es dedicaven a la venda. La remodelació em pareix bé però ha de ser per a tots i no per a 12, de totes maneres crec que el mercat no té molts avantatges perquè avuí hi ha moltes grans superfícies i no es monten tendes noves, perquè hi ha poques vendes."

 

 

Image holder- Juan Bou : "Em dedique a la carnisseria al menys 39 anys, perquè els meus pares ja eren carnissers. Tinc una altra tenda al carrer La Pietat, i en casa la venda és diferent, les coses que no es venen en un lloc es venen en un altre i així està ben compaginat. Me pareix molt bé la remodelació que estàn fent"

 

 

Image holder- Toni Cuartero : "Jo fa 20 anys que sóc pescater, en la meua família hi ha tradició, ma mare, ma tia i el meu oncle ja es dedicaven a vendre peix. La remodelació crec que és lenta i massa xicoteta."

 

 

Image holder- Pasqual Vicent: "Estic tota la vida venent en la carnisseria, a la meua família ja eren carnissers, però jo seré l'última generació perquè els meus fills ja no continuaran amb el negoci. Crec que el mercat té molts avantatges, mira si en té que estic vivint tota la vida d'aquesta carnisseria. La remodelació me pareix molt bé."

 

 

Image holder- Xelo Oriola : "Jo estic venent en el mercat fa molts anys, uns 23 venent fruits secs. Ja la meua família es dedicava a la venda d'açò, per tant és una tradició. La remodelació em pareix molt bé, es quedarà un mercat molt modern." La Conselleria i l'Ajuntament han invertit més de 64 milions en la remodelació del mercat.

 

 



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